Maletas

Las plazas de Madrid ya no se veían igual sin ti.

Nada se veía tan bonito. Yo no me quería lo suficiente.

No allí donde todo me recordaba a ti.

Necesitaba huir.

Lo necesitaba y no me lo pensé dos veces al subir al avión.

Nunca unas maletas pesaron tan poco. Nunca un drama tuvo menos lágrimas.

Atrás no quedaba nada por lo que luchar. Más que nada, no quedaba nadie.

No escuché más que los motores al despegar, miré por la ventanilla y dije adiós en bajito, para no molestar.

Aislado

Aislado allá donde el sol se viste entre rejas,

donde el tiempo se cuenta en meses perdidos,

donde pasan los años sin que la vida siga,

aislado allá donde el anhelo de (ti) me hace soñar con(tigo),

aislado en ese lugar al que no pudiste entrar y del que no sé salir.