Maui se viste de color blanco en honor a Gonzaga

Repasamos las claves del mejor partido de la temporada, hasta la fecha, en la temporada regular de la NCAA. Fantástico duelo entre Duke y Gonzaga en la final del Maui Invitational con resultado de 87 a 89 para los Zags

El número 1 y el 3 del país (USA) se medían en una de las grandes citas de la temporada regular. La gran final de Maui Invitational hacía acto de presencia y Duke y Gonzaga entraban en escena para regalar un partido con mayúsculas.

Aquí repasamos los puntos más destacados de un combate de poder a poder que se saldó con victoria por parte del combinado entrenador por Mark Few.

GONZAGA

– La imperial defensa del nipón Rui Hachimura en las últimas posesiones no aparecerá en las estadísticas, pero bien vale que su nombre escale algunos puestos en las quinielas del próximo Draft NBA. Calidad. Primer paso determinante ante defensores grandes. Buen uso del cuerpo. Se le vio duro en el contacto contra jugadores muy físicos como Zion. Decisivo. Líder. MVP. 20 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias y 3 tapones. Heroico.

Brandon Clarke en modo destructor imponiendo un estilo de control sobre las dos pinturas. No es que domine, es que sabe moverse y sacar provecho. Una tormenta que golpeaba con rabia a los Blue Devils en los momentos calientes. En su defensa se cimentó buena parte de la victoria de los suyos. Supo aguantar el último arreón de Duke. 17 puntos y hasta 6 tapones para él. Maravilloso trabajo defensivo.

– Gonzaga es un equipo compacto. Sin fisuras. Saben a lo que juegan y no pierden la referencia. Su seña de identidad siempre cuelga de su pecho y de su baloncesto. Todos sus hombres suman.

– Buena defensa de Perkins sobre Barrett y compañía. Muy inteligente. Criterio y juego tranquilo. Sin tomar riesgos innecesarios.

– Minutos de calidad de Petrusev. Diferentes recursos del interior serbio. En la pintura, entrando a canasta o desde el triple. Versatilidad. 11 puntos y mucho más de lo que refleja su tabla particular.

– Zach Norvell tiene ese punto de magia y apareció con creces en la final. 18 puntos y una de las canastas del partido.

DUKE

– Falto de ideas en muchos tramos del choque. Demasiado dependiente de sus estrellas, pero sin encontrar un claro faro hasta el final del choque. Desdibujado en la primera parte, a pesar de salvar las distancias en el marcador. Queda trabajo por delante hasta encontrar la química adecuada para ganar este tipo de duelos sin necesidad de épica en los instantes finales.

Cam Reddish desparecido. Su ‘ausencia’ se nota demasiado en los Blue Devils. Nada más que añadir.

– Aportación nula del banquillo. Necesitan, por lo menos, un sexto hombre que apoye a la fantástica unidad inicial.

– Mira qué RJ Barrett sigue pareciendo el proyecto más hecho, pero fue Zion Williamson quien tiró del carro en los momentos duros con una gran defensa, intensidad de más, rebotes y canastas potentes. Enganchado al partido con su equipo y la grada en la espalda.

RJ Barrett es un ganador, y aunque el primer empujón lo puso Zion, apareció para rematar, o al menos intentarlo. Su carácter le impide conceder una derrota sin pelear hasta final, y eso es lo que hizo ante Gonzaga. Puro talento. Duke se metió en el duelo a base de una capacidad extraordinaria para encontrar la red del aro. Pocas veces se ha visto un conjunto tan devastador a la hora de atacar. Tienen tanto nivel individual que se camuflan las lagunas de la experiencia o tácticas que aparecen en su juego.

Artículo publicado en Gigantes: 22/11/2018

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s