Dices

Dices que quieres conocer el mundo que ven mis ojos.

Dices que te interesa estar conmigo en los momentos malos.

Dices que no tienes vértigo. Que estar al borde del precipicio no te asusta.

Dices y dices sin saber.

Dices y no dejas de decir mientras me besas.

Dices y dices mientras me enredas en tus dulces delirios.

Dices y dices mientras amanece lluvioso abril.

Dices y dices sin saber, pero qué más da.

Dices que quieres vivir el momento y supongo que eso es todo lo que importa.

Antiguas vestiduras

Las luces se apagaron y al despertar no quedaba nada.

Escuchaba las teclas del piano y el soplo de un viento que se marcharía con el invierno,

pero no había nada ni nadie. Estaba solo.

El día se esfumó. La noche nunca quiso estar. Y yo inmóvil entre dos historias,

una que perdía, otra que no llegó.

Ahogado en la nada. En un vacío entre lo que no fue y lo que no veía.

Ciego al mirar al futuro. Preguntándole a la primavera por los sueños que no cumplí.

Desglosando los versos del libro que escribí y no pude acabar.

Desgarrando las vestiduras en las que ya no estaba yo.

Asustado por la pérdida. Por unas ramas que nunca llegan a tocar el cielo.

Cansado de no ver nada. De no creer en nada.