Carlos Páez: “En Venezuela es peligroso ir a una cancha solo”

“El baloncesto está evolucionando en el mundo entero. El talento de todos lados se está demostrando, ya no son solo los norteamericanos”, nos explica el protagonista.

Los países latinos vienen pisando fuerte en el mundo del baloncesto y uno de esos chicos prometedores que apunta alto es Carlos Páez, jugador de la prestigiosa Sunrise Christian Academy.

El piloto (base) venezolano, como le llaman sus compatriotas, tomó hace unos años la difícil decisión de hacer las maletas y perseguir sus sueños en Norteamérica, pero sus inicios llegaron junto a su familia en Venezuela. “De pequeño me gustaba más el fútbol, pero vi que había más oportunidad en el baloncesto de ser profesional. Mi padre jugaba al baloncesto y empecé a jugar”, explica Carlos. “Desde que tengo 8 años, me despierto a las 6 de la mañana. En Venezuela, mi hermano tenía una beca y me movieron por él a otro colegio. Mi madre trabajaba y no tenía coche. Íbamos en transporte público. El baloncesto lo era todo”, añade el exterior.

Su relación con la pelota naranja se fraguó a fuego lento en aquellos años, pero no se parecía en nada a la que mantiene hoy en día con el Baloncesto. USA le ha cambiado los esquemas a mejor, y es que su país natal no vive sus mejores momentos. “Venezuela está en una difícil situación. Las pesas, por ejemplo, no las tenía en Venezuela. Tenía que pagar. Aquí vamos cuando queremos al gimnasio y a la cancha igual. Todos los días, dos o tres veces, entreno. Unas 10 horas a la semana y otros 45 minutos por mi cuenta por la noche. El fin de semana otra hora de práctica individual. Lo tengo todo, así que si no lo aprovecho soy un imbécil”, explica con total naturalidad el sudamericano. “Son todo facilidades. Muchas más que en Venezuela, donde incluso es peligroso ir a cualquier hora del día solo a una cancha”, añade. Y es que Carlos no ha vivido su infancia en un paraíso. Practicar un deporte no debería ser tan complicado, pero la realidad es la que es, y aunque alejados no seamos capaces de darnos cuenta de la terrible situación que viven millones de personas alrededor del planeta Tierra, no significa que no exista, todo lo contrario, crece ante nuestra indiferencia, pero ese es otro tema.

Carlos tenía la atención de sus entrenadores en Venezuela, pero en Estados Unidos es otro rollo, otro nivel. “Es un gran cambio. Aquí nos dan todo. Te dan zapatos y de todo. Mi primer año fui a una escuela de Florida y cuando la temporada estaba viva muy bien, pero cuando no nos dejaban más, sin embargo, ahora, en la Sunrise Christian Academy es increíble. Son cristianos. Creen en eso de que todos somos hermanos y ayudan a todos. Se me hizo difícil, pero todos mis compañeros me ayudaron para adaptarme”, nos aclara el jugador del año 2000 y de 1,82 m de estatura.

Una curiosidad que comenta Carlos de su academia es la importancia que dan a las notas, algo que gusta al de Carabobo. “Si no sacas buenas notas, si tienes dos d (insuficientes) o una f (muy insuficiente), no juegas durante un mes ni tampoco puedes entrenar. Yo nunca lo viví, pero uno de mis compañeros sí y se sentía muy mal”, dice Carlos.

Páez está en uno de los sitios que mejor le pueden preparar de cara a su futuro en la NCAA y el mundo profesional, y eso es algo que tiene bien claro. “Cada día tengo que jugar con los mejores de la nación. Son más fuertes, más rápidos”, explica. “El plan siempre ha sido ir a la universidad y graduarme, y ya después ver si ejerzo con mi título (le gustaría ser periodista) o sigo jugando al baloncesto, que es lo que quiero”, añade sobre su próxima etapa. La NCAA todavía no es una realidad, pues todavía no tiene nada terminado. “No tengo ofertas, pero hay interés de dos o tres universidades”, aclara.

Por último, y antes de despedirse, comenta que le gusta mucho España y que le encantaría venir en un futuro. “Yo soy fan del Barcelona. Tengo conocidos allí y me gusta mucho España. Además, Luka Doncic, todo el mundo sabe que viene de la cantera del Real Madrid”, termina Carlos. Un base ligero pero matón. Mucha clase e inteligencia. Uno de esos jugadores que lleva el baloncesto en la cabeza 24 horas.

Aquí os dejamos un video, elaborado por Kevin Schepmans, de highlights de su participación en el último campamento basketball without borders global. Carlos fue el primer venezolano de la historia en ser invitado.

Artículo publicado en Gigantes: 13/12/2018

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